Y que pierde así la posibilidad de amar.

Muchos me toman por loco, pero lo cierto es que ser un hombre confiado me ha traído más alegrías que tristezas. Evidentemente, el ser un hombre confiado me ha llevado a equivocarme muchas veces, especialmente con muchas personas a las que yo tomaba como gente importante en mi vida, pero que con el paso del tiempo se han abierto y se han convertido en lo que verdaderamente son, al final, el ser un hombre confiado me ha llevado a ser traicionado en innumerables ocasiones, y me ha convertido en una persona cuyo objetivo en la vida sea el de encontrar la felicidad y aprender a analizar mi entorno antes de seguir adelante y volver a equivocarme, esto me ha supuesto caerme y levantarme en numerosas ocasiones, pero también me he dado cuenta de que cada vez que caigo y vuelvo a levantarme me hago mucho más fuerte, y el hecho de tener esta forma de ser y de pensar me ha ayudado a aprender a conocer muchísimo mejor a todas aquellas personas que se encuentran a mi alrededor. No obstante, todavía me queda mucho camino por delante, pero lo último que quiero es perder mi sensibilidad, convertirme en un nuevo robot que duda hasta de su propia sombra.

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