Wednesday, February 4

Eres...

Eres ese roto con sabor a despedida que nunca querré remendar.
Esa melancolía caótica que salva todos y cada uno de mis abismos, incluso los más oscuros y perturbadores.
Ese desenfreno sin nombre que me acaricia en cada noche intoxicada del veneno de tus idas y venidas, que se me clava como aguijones ponzoñosos en el centro de todo lo que soy; en cada pequeño resquicio de mi alma.
Esa abrumadora mirada con restos de desierto, que abarca todas las dimensiones que te creas por el miedo a desearme más de lo que deseas escapar de todo esto.
Ese leve pestañeo al despertar.
Ese beso amargo, impregnado de fuego extinto que se niega a regresar.

No comments:

Post a Comment