Saturday, March 30

Ninguna promesa, la realidad

Suelo involucrarme mas de lo que debería en cuestiones ajenas, suelo sufrir con ellos como si lo que les ocurre me ocurre a mi. Suelo sentir lo que ellos sienten, hasta sus lagrimas como propias. Suelo alegrarme con sus triunfos y festejar sus alegrías.. Y es que cuando uno quiere a la otra persona, todo lo que les ocurre nos afecta. Tanto lo bueno, como lo malo. Tal vez esto no este del todo bien, pero así soy. Y haré todo lo que este a mi alcance para hacer que la vida de quienes amo sea mucho mejor.

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