Una sonrisa, cuesta poco pero vale mucho, quien la da es feliz y quien la recibe, lo agradece. Dura solo un instante y su recuerdo, a veces, perdura por todo una vida. No hay nadie tan rico que no la necesite, ni nadie tan pobre que no la pueda dar. Produce felicidad, prosperidad en lo que va a venir, y es contraseña entre nosotros. Es descanso para el cansado, luz para el desolado, y un antídoto para los problemas. No se puede comprar ni pedir prestada, tomarla o robarla, y siempre es un gran regalo
El exorcista de William Peter Blatty
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*-Autor/a: William Peter Blatty*
*-Traducción: Raquel Albornoz*
*-Ilustracción: Alejandra Acosta*
*-N.º de páginas: 384*
*-Editorial: Nocturna*
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